viernes, 20 de marzo de 2009

Manifiesto de Madrid contra el aborto

Posted by Rubén García  |  at   7:00

«Los abajo firmantes, profesores de universidad, investigadores, académicos, e intelectuales de diferentes profesiones, ante la iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, de promover una ley de plazos, suscribimos el presente Manifiesto en defensa de la vida humana en su etapa inicial, embrionaria y fetal y rechazamos su instrumentalización al servicio de lucrativos intereses económicos ó ideológicos.
En primer lugar, reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos:


a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad.
b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la fusión de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular.
c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo.
d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida.
e) Un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana».
f) Es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias.
g) El aborto es un drama con dos víctimas: una muere y la otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable. Quien aborta es siempre la madre y quien sufre las consecuencias también, aunque sea el resultado de una relación compartida y voluntaria.
h) Es por tanto preciso que las mujeres que decidan abortar conozcan las secuelas psicológicas de tal acto y en particular del cuadro psicopatológico conocido como el «Síndrome Postaborto» (cuadro depresivo, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.).
i) Dada la trascendencia del acto para el se reclama la intervención de personal médico es preciso respetar la libertad de objeción de conciencia en esta materia.
j) El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma.
k) Lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo.
l) El aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años, a quien se pretende privar de la presencia, del consejo y del apoyo de sus padres para tomar la decisión de seguir con el embarazo o abortar. Obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer.
En definitiva, consideramos que las conclusiones que el Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, trasladará al Gobierno para que se ponga en marcha una ley de plazos, agrava la situación actual y desoye a una sociedad, que lejos de desear una nueva Ley para legitimar un acto violento para el no nacido y para su madre, reclama una regulación para detener los abusos y el fraude de Ley de los centros donde se practican los abortos».

Fdo.:
Nicolás Jouve (Catedrático de Genética; DNI 1154811)
Francisco Ansón (Escritor; DNI 847005)
Cesar Nombela (Catedrático de Microbiología; 1346619S)
Francisco Javier del Arco (Biólogo, Filósofo y Escritor; DNI: 00138438-N)
Vicente Bellver (Profesor Titular Filosofía del Derecho: DNI: 24335564T)
Luís Franco Vera (Catedrático de Bioquímica: DNI es 02.464.829B)
…/…

Siguen un millar de adhesiones a fecha de 17 de marzo de 2009, y siguen aumentando

4 comentarios :

sábado, 7 de marzo de 2009

La Biblia tenía razón (Por Ramón Tamames)

Posted by Unknown  |  at   8:32

Realmente, nunca es fácil hacer predicciones económicas a corto plazo, a través de lo que generalmente se consideran estudios de coyuntura; y lo mismo acontece a largo, respecto de los cambios que acaban siendo estructurales. En el primer caso, por hallarnos inmersos en un ciclo de incierta evolución, en gran medida por los ajustes que vayan produciéndose, relacionados con la política económica en curso. Y en el segundo, por el inevitable proceso de cambio tecnológico y social de duración imprevisible.
Precisamente, esas alteraciones de la marcha de la actividad económica es lo que Joseph A. Schumpeter supo destacar en su libro Business Cycles (1927), en el que analizó las diferentes clases de fluctuaciones, distinguiendo en la región ascendente de la curva la recuperación a partir de la fase anterior, para pasar después al auge, prolongable en una fase más o menos larga de bonanza culminante en el boom. Ulteriormente, dicho en lenguaje actual, tendríamos el recalentamiento, la desaceleración, el estrés y el definitivo cambio de tendencia, para entrar en la crisis, pudiendo llegarse, de persistir las inercias declinantes, a la recesión, y más allá a la propia depresión.
La experiencia histórica demuestra que ciclos ha habido siempre, y que no pueden erradicarse: ni por medio de decretos leyes, ni a través de políticas económicas, por muy bien que se diseñen e instrumenten. Sencillamente, porque en una economía de mercado -aunque sean no pocas restricciones a la competencia- se dan millones de planes individuales de empresas y consumidores, que difícilmente pueden encajar en un equilibrio perfecto. En ese contexto, inevitablemente van surgiendo fenómenos de sobredimensionamiento de la oferta y de saturación de demanda, que acaban por derivar en escenarios de interrupción y ulterior declive del crecimiento.
¿Y por qué decimos como subtítulo de este artículo que la Biblia tenía razón? No es ningún epígrafe a lo Isaac Asimov, o incluso proveniente de tendencias creacionistas. Y veremos que, efectivamente, la Biblia tenía razón, en lo que seguramente fue la primera referencia histórica conocida sobre ciclos: en el Génesis se planteó la iniciática teoría de las fluctuaciones económicas, y la primera solución a las mismas.
Lo que sigue es una transcripción, simplemente retocada para evitar algunas insistencias -tan frecuentes en el lenguaje antiguo-, de un gran diálogo económico. Cuando el Faraón mandó llamar a José, a quien apresuradamente sacaron de la prisión donde estaba. Se cortó el pelo, se mudó de ropa y fue a ver al rey, quien le dijo:
-He tenido un sueño y no hay quien lo interprete, y he oído decir que tú sí sabrías hacerlo... Estaba yo en la ribera del Nilo, y de él vi salir siete vacas gordas y hermosas, que se pusieron a pacer en la verdura de la orilla. Al poco tiempo, detrás de ellas subieron otras siete vacas, feas y flacas, que se comieron a las siete primeras. Luego vi cómo de un mismo tallo salieron siete espigas granadas y hermosas, para a continuación surgir otras tantas espigas malas, secas y quemadas por el viento solano, que devoraron a las primeras. Se lo he contado a todos mis sacerdotes y adivinos, y ninguno ha sabido explicarme.
-El sueño, Faraón -contestó José-, es uno solo; Dios te ha dado a conocer lo que va a hacer: las siete vacas hermosas, y las siete espigas hermosas, son siete años de abundancia. Y las siete vacas flacas y las siete espigas secas y quemadas por el viento solano, son los siete años de hambre que seguirán a otros tantos de abundancia. Por tanto, Faraón, es preciso que tus enviados, con toda autoridad, visiten la tierra de Egipto, y guarden un quinto de la cosecha de los años de la abundancia; poniéndolo a tu disposición, para mantener las ciudades durante los siguientes años de hambre que han de venir.
Pareció muy bien esa interpretación al Faraón, quien se dirigió a sus cortesanos con estas palabras:
-¿Podríamos por ventura encontrar un hombre como éste? Así lo digo, José: como Dios te ha dado a conocer tales cosas, y eres persona tan sabia, serás tú mismo quien se haga cargo de las tareas que has mencionado.
Los ciclos de siete años de abundancia, seguidos de otros tantos de escasez fueron una buena exposición -hace por lo menos 3.000 años- de la deriva cíclica en la realidad. Además, en la Biblia se dio una solución absolutamente racional al proceso: acumular reservas en los años de abundancia para los de escasez.
Para terminar, no cabe decir, tras la rememoración del Génesis aquello de nihil novum sub sole, porque, ciertamente, bajo el sol surgen nuevas circunstancias: de modo que en el caso que nos ocupa, cada crisis es una nueva experiencia. Y así sucede con la que se inició en el verano del 2007. Y si quieren Vds. más detalles, lean mi nuevo libro, que saldrá en abril, con el título: La Primera Gran Depresión del Siglo XXI.
(Tomado de Estrella Digital)

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