domingo, 25 de mayo de 2008

Psikolibro

Posted by Domingo García  |  at   22:21

Quería presentaros Psikolibro, un blog estupendo, especializado en ofrecer libros escaneados. Me parece recomendable para todos e imprescindible para aquellos que se interesen en las Ciencias Sociales, entendidas en sentido amplio: como el nombre indica, predomina la Psicología, en especial las obras de Freud, Lacan o Viktor Frankl.

Pero encontraréis también muchas cosas de Sociología, Antropología Cultural, algo de filosofía e incluso de lingüística (entre ellos el clásico de los clásicos)! Sólo objetaría que los libros no siempre se encuentran a la primera, pero con usar el cuadro de diálogo de Google se soluciona. Visitad la página de novedades y comenzad leyendo este pequeño regalo.

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lunes, 19 de mayo de 2008

Web española de Teología Litúrgica

Posted by Rubén García  |  at   12:32

La web Lexorandi es una página muy interesante sobre liturgia creada por estudiosos de la liturgia españoles. Ofrece documentos sobre esta ciencia teológica, novedades en el ámbito académico y una selecta bibliografía. Gracias a los creadores, en especial a D. Adolfo Ivorra, seminarista de la diócesis de León y webmaster, por permitirnos la oportunidad de profundizar en la lex orandi eclesial.




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miércoles, 14 de mayo de 2008

El caballo de Troya del laicismo (J. Manuel de Prada)

Posted by Rubén García  |  at   21:09

Se ha interpretado la ofensiva laicista anunciada por la vicepresidenta De la Vega como una especie de «liebre» -en afortunada expresión de Ignacio Camacho- que se lanza para desviar la atención de otros asuntos más conflictivos o perentorios. Pero pecaríamos de ingenuidad si nos negásemos a avizorar el propósito de ingeniería social que subyace en la ofensiva. La sociedad está compuesta por individuos; y los individuos son, en su inmensa mayoría, religiosos por naturaleza. El Estado, como construcción estructural de la sociedad, tiene la obligación de atender la religiosidad de los individuos que la componen y de hallar soluciones que permitan que las distintas sensibilidades religiosas puedan coexistir en pacífica convivencia. La Constitución española, al consagrar el principio de aconfesionalidad del Estado, dio solución a este problema: a la vez que ninguna religión tiene carácter estatal, los poderes públicos se comprometen a mantener relaciones de cooperación con las diversas confesiones, atendiendo a las creencias de la sociedad; de donde se desprende que dicha cooperación tiene que ser especial con la Iglesia Católica, por encarnar -históricamente, pero también hic et nunc- la fe mayoritaria de los españoles. Esta solución constitucional coincide con el ideal del Estado pluralista moderno; y supera por igual fórmulas coactivas de otras épocas (en donde una mayoría aspiraba a imponer su religión a los demás) y también la fórmula liberal, que propone que el Estado se mantenga ajeno o indiferente a las creencias religiosas de los ciudadanos.

El ideal laicista es una conjunción nefasta de la fórmula liberal y de las fórmulas coactivas de otras épocas. Propone que la religión sea un asunto privado; pero su íntimo, inconfesable anhelo, consiste simplemente en eliminar la religión como realidad, tanto en lo público como en lo privado, empezando por lo primero. Y es que el laicismo sabe que una religión confinada en el ámbito privado no es religión propiamente dicha: la religión tiene que ser forzosamente social, puesto que el hombre lo es («zoon politikón», lo definió Aristóteles); y, en consecuencia, tendrá que irrumpir en la vida pública. Tratar de reprimir las manifestaciones sociales del sentimiento religioso, que es el más complejo de todos los afectos intelectuales, pero también el más tenaz y violento, sólo trae dolor al cuerpo social. Así ocurrió, por ejemplo, cuando a Azaña se le ocurrió decretar la desaparición repentina de la religión en España.
A nadie se le escapa que la nueva ofensiva laicista anunciada por el Gobierno tiene como único propósito extirpar el ascendiente de la religión católica sobre la sociedad española. Y ya se sabe que el hombre, extirpado de religión, empieza a supurar superstición. El Gobierno entiende -y entiende bien- que la religión es la última defensa que protege al hombre frente a las supersticiones laicas. Entiende también que, confinada en el ámbito privado, la religiosidad del hombre se agosta y termina por fenecer. Y entiende, en fin, que, con su religiosidad fenecida, el hombre deviene más frágil y manipulable, más dúctil a cualquier ejercicio de ingeniería social. Resulta muy dilucidador que la vicepresidenta De la Vega, a la vez que anunciaba la ofensiva laicista gubernamental, adelantase un rimbombante «Plan de Derechos Humanos». El hombre religioso sabe, como Benedicto XVI afirmó en su reciente discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que los derechos humanos se basan en una ley natural inscrita en su corazón, presente en las diferentes culturas y civilizaciones; y que, por lo tanto, son universales y anteriores a cualquier forma de organización política. El hombre al que le ha sido extirpada la religión no le queda sino abrazarse a la superstición laica, según la cual el sentido y la interpretación de esos derechos humanos pueden variar, dependiendo del contexto político de cada momento; de este modo, los derechos humanos dejan de ser una propiedad humana universal e inalienable, previa a cualquier forma de organización política, para convertirse en concesión graciosa del gobierno de turno, que podrá configurarlos a su libre antojo y hasta enajenarlos.
Creo, sinceramente, que la ofensiva laicista del Gobierno es mucho más que una liebre, querido Ignacio: es el caballo de Troya del Régimen.
www.juanmanueldeprada.com

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Pares: portal de archivos españoles

Posted by Unknown  |  at   19:19


El Portal de Archivos Españoles es un proyecto del Ministerio de Cultura destinado a la difusión en Internet del Patrimonio Histórico Documental Español conservado en su red de centros.

Como proyecto abierto y dinámico sirve de marco de difusión para otros proyectos archivísticos de naturaleza pública o privada, previamente establecido un marco de cooperación con el Ministerio de Cultura.

PARES ofrece un acceso libre y gratuito, no solo al investigador, sino también a cualquier ciudadano interesado en acceder a los documentos con imágenes digitalizadas de los Archivos Españoles.

Se encuentra disponible a través de la Web la descripción y las imágenes digitalizadas (306.932 imágenes) de la colección conocida como Códices y Cartularios (Ss. VIII-XVIII) que se custodia en la Sección de Códices del Archivo Histórico Nacional desde el siglo XIX.

Son libros de las más variadas instituciones y formatos, en su mayor parte de carácter eclesiástico, cuyo contenido abarca desde comentarios al Apocalipsis, libros de oraciones o de vidas de santos, registros de escrituras o de censos, colecciones de documentos originales, ejecutorias, obras de carácter científico, historias sobre órdenes o lugares, etc.

Muy intuitivo el buscador dinámico por materias.

Puedes acceder aquí

Fuente: Biblioteca Unav

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martes, 13 de mayo de 2008

El cristiano, testigo del Evangelio de la vida

Posted by Rubén García  |  at   20:58

La encíclica de Juan Pablo II Evangelium Vitae (1995) constituye, sin duda, uno de los documentos magisteriales más importantes escritos sobre la vida humana y su inviolabilidad, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Por eso no pierde actualidad con el paso del tiempo. En ella, Juan Pablo II encomienda a toda la comunidad cristiana la misión de ser testigos de la vida, con todos los diversos tipos de testimonio posibles, en medio de un mundo en el que abundan los signos de una peligrosa “cultura de la muerte”.


Comienza la encíclica explicando donde se encuentra de la fuente de esta inviolabilidad y del respeto sagrado que se debe a todo hombre. El fundamento último se halla en la creación del hombre a imagen y semejanza de Dios: “La vida humana tiene un carácter sagrado e inviolable, en el que se refleja la inviolabilidad misma del Creador” (nº 53). Esto encuentra su manifestación en la vocación sobrenatural (llamada a participar de la misma vida divina) de todo ser humano: “El hombre está llamado a una plenitud de vida que va más allá de las dimensiones de su existencia terrena, ya que consiste en la participación de la vida misma de Dios. Lo sublime de esta vocación sobrenatural manifiesta la grandeza y el valor de la vida humana incluso en su fase temporal” (nº 2).
La vida temporal del hombre, con todo, no es su realidad última, sino “penúltima”. El pontífice dice que tiene un “carácter relativo” en cuanto que no se acaba en sí misma, si bien “es realidad sagrada, que se nos confía para que la custodiemos con sentido de responsabilidad y la llevemos a perfección en el amor y en el don de nosotros mismos a Dios y a los hermanos” (nº 2).
La Iglesia, que está llamada a defender y promover la vida humana, “especialmente cuando es más débil o está amenazada” (nº 77), como don sagrado recibido del Creador, no puede quedarse sola en esa tarea. El Evangelio de la vida está inscrito en el corazón de cada persona, sea o no creyente. Siempre que esté “abierto sinceramente a la verdad y al bien” puede con la luz de su razón y el auxilio de la gracia descubrir “el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término, y afirmar el derecho de cada ser humano a ver respetado totalmente este bien primario suyo” (nº 2). De hecho, no son posibles “la convivencia humana y la misma comunidad política” si no se parte de la afirmación de esta verdad absoluta. Solo el respeto incondicional de la vida humana puede servir “como fundamento de una sociedad renovada” (nº 77).
Esta cooperación con los miembros de otras religiones, con no creyentes y con todos los hombres de buena voluntad no va en detrimento del hecho de que, según Juan Pablo II, “los creyentes en Cristo deben, de modo particular, defender y promover este derecho”, ya que sólo “el hombre, el hombre viviente, constituye el camino primero y fundamental de la Iglesia” (nº 2). Hasta tal punto es esencial este encargo hecho a los cristianos de velar por la vida, por toda vida, que puede llegar a afirmarse que cada persona “es confiada a la solicitud materna de la Iglesia”. De ahí que “toda amenaza a la dignidad y a la vida del hombre repercute en el corazón mismo de la Iglesia, afecta al núcleo de su fe en la encarnación redentora del Hijo de Dios, la compromete en su misión de anunciar el Evangelio de la vida por todo el mundo y a cada criatura” (nº 3).
La acción de los cristianos debe dirigirse tanto a velar por el respeto de las vidas humanas concretas que son amenazadas, como a luchar, con diversos medios como pueden ser los educativos, contra la raíz última de esta “cultura de la muerte”: el relativismo moral, que conlleva que “la conciencia misma, casi oscurecida por condicionamientos tan grandes, le cueste cada vez más percibir la distinción entre el bien y el mal en lo referente al valor fundamental mismo de la vida humana” (nº 4).
Ser testigo del Evangelium Vitae, “parte integrante del Evangelio que es Jesucristo” (nº 78) no significa para la comunidad cristiana únicamente cumplir y buscar que se cumpla el mandamiento “No matarás” de la Ley de Dios, acabando con aberraciones de dramática actualidad como el aborto, la pena de muerte, la eutanasia y la eugenesia. Supone, además de todo ello, “el imperativo de respetar, amar y promover la vida de cada hermano, según las exigencias y las dimensiones del amor de Dios en Jesucristo” (nº 77) y promover una “movilización general de las conciencias y un común esfuerzo ético, para poner en práctica una gran estrategia en favor de la vida. Todos juntos debemos construir una nueva cultura de la vida” (nº 95).
La encíclica invita a la Iglesia a mantener “la conciencia humilde y agradecida de ser el pueblo de la vida y para la vida” (nº 78) y “a comportarnos como tal” (nº 79).
La familia tiene una misión determinante e insustituible dentro de la Iglesia y en “la edificación de la cultura de la vida”. Ella es verdaderamente “el santuario de la vida. Su responsabilidad específica brota de su misma naturaleza y consiste en ser “comunidad de vida y de amor, fundada sobre el matrimonio (...) custodiar, revelar y comunicar el amor” (nº 92).

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sábado, 10 de mayo de 2008

Curso de Teología

Posted by Domingo García  |  at   12:02

Para los que quieran iniciarse en el estudio de la teología, os recomiendo este curso on-line que acabo de encontrar: el Curso de Teología elaborado por Antonio José López Serrano, un laico de Valladolid.
Contiene varias secciones: Introducción a la teología, Sagrada Escritura, Teología dogmática, Teología sacramental y Teología moral. Lo que más me ha llamado la atención son las completas bibliografías que ofrece (aunque parecen no estar muy actualizadas, son excelentes).

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viernes, 2 de mayo de 2008

Dadun

Posted by Domingo García  |  at   20:28

La Universidad de Navarra ha puesto a disposición de todos los internautas sus publicaciones periódicas, incluyendo también las actas de algunos congresos (como el Primer Simposio Internacional "Fe cristiana y cultura contemporánea"). Bienvenida sea esta iniciativa, denominada "Dadun" (Depósito académico digital de la Universidad de Navarra).

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